LA PROTECCIÓN DE LOS ANIMALES EN ENTREDICHO

La protección de los animales es un tema que preocupa cada vez más a los ciudadanos. Desde que se inició la lucha contra la matanza de ballenas en los años 70, la conciencia sobre la protección de los animales ha ido en aumento. En España, la famosa serie televisiva “El hombre y la tierra” supuso un antes y un después en el reconocimiento del valor de la fauna ibérica. Numerosos científicos y activistas, públicos y anónimos, han conseguido llamar la atención, durante estos 40 años, sobre un deber inexcusable que tiene el hombre: cuidar y proteger al resto de seres vivos.

La protección de los animales no es un tema moderno. Ya Antístenes, filósofo griego del s. IV a.n.e., fundador de la escuela cínica, enseñaba que la posición privilegiada evolutiva del hombre le hacía responsable de la naturaleza. El desarrollo de la inteligencia y de la razón nos hacía superiores al resto de animales, pero debíamos usarlas para responsabilizarnos de ellos y no para usarlos o maltratarlos. Sin embargo, a día de hoy, seguimos estando muy lejos de haber aprendido la lección de Antístenes.

         Si cualquier persona preguntara si existen leyes que protegen a los animales, le podríamos dar una respuesta afirmativa. En el derecho europeo, español y autonómico, abundan las leyes que regulan el trato a los animales. Pero cuando repasamos estas disposiciones constatamos que la protección que brindan, en realidad, no es a los animales sino a los seres humanos. ¿Qué quiero decir con esto? Que el 95 % de las leyes, decretos, etc., versan sobre temas relacionados con el consumo humano de animales o el control de las enfermedades que pueden contraer los animales que supongan un riesgo de contagio para los hombres. De modo que, indirectamente, se protege al hombre y esta protección es el interés de fondo que ha llevado a aprobar esas leyes.

         Mi especialidad en derecho de los animales me lleva a estudiar y analizar toda esta legislación para encontrar herramientas jurídicas que me permitan defender a los animales. Desgraciadamente, he encontrado pocas y poco efectivas. A continuación relaciono las leyes más importantes relacionadas con la protección de los animales que he estudiado y, entre paréntesis, añado el bien jurídicamente protegido de fondo. De la simple lectura del título y sin necesidad de ser profesional del derecho, se deduce directamente lo que vengo comentando.

 

Instrumento de Ratificación de 21 de abril de 1988 del Convenio Europeo de 10 de marzo de 1976 de protección de los animales en explotaciones ganaderas, hecho en Estrasburgo (nutrición humana).

Reglamento (CE) nº 1069/2009 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 21 de octubre de 2009, por el que se establecen las normas sanitarias aplicables a los subproductos animales y los productos derivados no destinados al consumo humano (salud humana).

Ley 6/2013, de 11 de junio, de modificación de la Ley 32/2007, de 7 de noviembre, para el cuidado de los animales, en su explotación, transporte, experimentación y sacrificio (nutrición humana).

Ley 50/1999, de 23 de diciembre, sobre el Régimen Jurídico de la Tenencia de Animales Potencialmente Peligrosos (seguridad humana).

Ley 1/1992, de 8 de abril, de protección de los animales que viven en el entorno humano, en el ámbito de la Comunidad Autónoma de las Islas Baleares (convivencia humana).

Real Decreto 37/2014, de 24 de enero, por el que se regulan aspectos relativos a la protección de los animales en el momento de la matanza (nutrición humana).


Real Decreto 53/2013, de 1 de febrero, por el que se establecen las normas básicas aplicables para la protección de los animales utilizados en experimentación y otros fines científicos, incluyendo la docencia (salud humana).

Real Decreto 1080/2012, de 13 de julio, por el que se modifica el Real Decreto 1749/1998, de 31 de julio, por el que se establecen las medidas de control aplicables a determinadas sustancias y sus residuos en los animales vivos y sus productos (salud humana).

Real Decreto 1082/2009, de 3 de julio, por el que se establecen los requisitos de sanidad animal para el movimiento de animales de explotaciones cinegéticas, de acuicultura continental y de núcleos zoológicos, así como de animales de fauna silvestre (nutrición humana).

Real Decreto 54/1995, de 20 de enero. Protección de animales en el momento de su sacrificio o matanza (nutrición humana).

Real Decreto 1430/1992, de 27 de noviembre, por el que se establecen los principios relativos a la organización de controles veterinarios y de identidad de los animales que se introduzcan en el territorio español procedentes de países terceros (salud humana).

         Solamente algunas pocas leyes protegen los entornos naturales por sí mismos y aun en estas disposiciones subyace el interés de poder disponer de parques naturales para nuestro recreo.

         De la multitud de leyes que hay vigentes en el ordenamiento jurídico español, muy pocas protegen a los animales por ellos mismos. Esto se debe, en parte, a una visión decimonónica que considera que los animales no tienen personalidad. Al no tener personalidad, no pueden tener personalidad jurídica y sin personalidad jurídica no pueden ser sujetos de derechos. No obstante, y a la vista de la amplia y exhaustiva investigación de la conducta animal, no se puede seguir afirmando que los animales carezcan de personalidad. No existe ningún inconveniente en reconocerles personalidad jurídica y derechos, así como establecer nuestras obligaciones respecto a ellos.

         La protección jurídica de los animales queda en entredicho porque es insuficiente, hipócrita y se fundamenta en un prejuicio trasnochado que no refleja la realidad. Debe el legislador reflexionar sobre estos temas, asesorarse debidamente por un cuerpo de científicos y abrir el debate necesario y urgente sobre la personalidad de los animales.

 

         Desde Maat Abogados & Asociados estamos aunando esfuerzos por promover este cambio que no es fácil, pero es necesario. Y como dijo un filósofo clásico “si es necesario, es posible”.